Por qué los PDF pesan tanto y qué hace la compresión
Nueve de cada diez veces, un PDF pesado pesa por las imágenes. Los escáneres guardan cada página como una foto de alta resolución, las cámaras del celular incrustan fotos de varios megabytes y los programas de diseño exportan gráficos con mucho más detalle del que una pantalla o una impresora de oficina puede mostrar. La compresión vuelve a codificar esas imágenes con una resolución sensata y quita del archivo las fuentes duplicadas y los objetos muertos.
La capa de texto se queda intacta. Esa diferencia importa: las herramientas que simplemente reimprimen el documento como imágenes lo hacen más chico, pero matan la selección de texto, la búsqueda y la accesibilidad. Aquí el archivo comprimido se comporta igualito que el original, nada más que pesa menos.
Situaciones típicas en las que comprimir te salva
- Límites del correo. Un contrato escaneado de 40 MB no pasa un tope de 25 MB por adjunto. Después de comprimirlo, casi siempre sí.
- Portales de gobierno y de empleo. Los formularios de subida con techos de 2 MB, 5 MB o 10 MB son el caso clásico.
- Archivos históricos. Comprimir años de papeleo guardado libera espacio real en disco y en la nube.
- Conexiones lentas. Con archivos más ligeros, quien está con el wifi del hotel sí puede abrir tu reporte.
Si el archivo pesa porque trae páginas que nadie necesita, Dividir PDF puede quitar más peso que la compresión. Y cuando varios archivos comprimidos deben viajar juntos, Unir PDF los deja como un solo adjunto ordenado.