El recuadro negro que sí borra
La mayoría de los PDF "censurados" que andan por ahí no lo están: alguien dibujó un rectángulo negro en un visor y el texto original sigue ahí, a un seleccionar todo de distancia. Juzgados, periodistas y áreas de compras se topan con varios cada año. La forma segura de censurar es sacar el contenido del archivo mismo, y eso es lo que hace esta herramienta: cualquier página con un recuadro negro se vuelve a dibujar como imagen plana con el recuadro quemado encima, y esa imagen reemplaza el objeto de página original. Lo que estaba debajo del recuadro no quedó escondido: ya no está.
La contrapartida es honesta y se te avisa antes de aplicar: una página aplanada es una imagen, así que el texto que le queda tampoco se puede seleccionar. Para un contrato de dos páginas donde un párrafo tiene que desaparecer, eso es justo lo correcto; si más adelante necesitas que el texto visible vuelva a ser buscable, OCR PDF le devuelve una capa de texto.
Privado por construcción
Todo pasa en tu navegador: la vista previa se dibuja ahí, los recuadros se trazan ahí y el archivo censurado se arma ahí. No hay subida, ni fila de procesamiento, ni copia en un servidor de la cual preocuparse. Si además le pones contraseña con Proteger PDF después de censurar, el resultado es un documento que puedes reenviar sin ese miedito que carga todo PDF mal censurado.